Creo que el bienestar no es algo que simplemente llega, sino algo que cultivamos paso a paso; que se explora, se trabaja, sobre todo cuando realmente necesitamos una mano y … esta no puede venir de nadie más que de nosotras mismas: ese es el primer paso…
A veces buscamos afuera lo que solo el silencio y una intención clara pueden darnos.
Mi forma de acompañar esos procesos es a través de los rocíos áuricos, estos elixires que son una alquimia que nació hace muchos de la sinergia entre terapia floral, elixir de gemas de última generación y por supuesto, la aromaterapia.
De esta manera volver a nosotras puede convertirse en un ritual sencillo y profundo a la vez.
Yo los uso porque me armonizan cuando todo parece un caos, aportando la presencia y la conexión necesaria para recordar que la actitud consciente es la llave.
Entiendo que ejercer un movimiento que facilite o mejore el día es esencial, y ahí es donde entran ellos con su aporte floral y cristalino.
Porque cuando elegimos conscientemente cuidarnos, transformamos por completo nuestra energía.
Elije cuatro para armar tu caja:
1.- Iluminada: autoestima y belleza interior
2.- Majestuosa: plenitud en la mejor edad
3.-Cristal: volver al centro cuando se te olvidan tus dones
4.- Salamandra: creatividad a flor de piel
5.-Aurora: visión interior, foco y atención plena